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El gobierno de Internet

por Sergio Grinbaum | 22 de Julio de 2008 | Antigüedades

Vivimos en un mundo muy complejo. Esto significa que es un mundo en el que existen múltiples y variadas relaciones entre sus integrantes. A medida que las interacciones crecen, va creciendo la complejidad del sistema y, por eso, se necesita una reglamentación para poder vivir en sociedad sin caer en el caos.

Con Internet sucede algo muy similar. Muchas son las compañías y las personas interesadas en tener un espacio propio en la red. Por ello, hubo que establecer ciertas reglas en cuanto a las designaciones de esos espacios particulares o nombres de sitios web o URL´s (Universal Resource Locators / Ubicadores de Recursos Universales) y así, evitar que existan direcciones repetidas y que se genere el caos en la red y entre los usuarios. Siempre que no esté siendo utilizada por otra persona, se puede elegir la denominación que se desee. En este sentido, han surgido múltiples problemas para unos, y negocios fabulosos para otros. Quienes vislumbraron la oportunidad, comenzaron a registrar direcciones webs con el nombre de empresas importantes o simplemente con palabras muy vendedoras. Y así, varias empresas se vieron obligadas a comprar estas denominaciones a precios increíbles o a inventar soluciones alternativas. También surgieron problemas cuando empresas de distintos países pero con el mismo nombre, quisieron entrar en la web y sus denominaciones comerciales ya estaban tomadas.

Para evitar que el tema de las denominaciones se convirtiera en un caos, desde los inicios de Internet el gobierno de Estado Unidos se encargó de regularlas. A partir de 1998, quien coordina la designación de denominaciones es ICANN (Internet Corporation for Asigned Names and Numbers / Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados). Esta corporación que está compuesta por un representante de cada continente, se encarga de regular los nombres y de determinar si se agregan más terminaciones del tipo .org, .gov o .edu para seguir especificando cada vez más claramente el tipo de institución al que se refieren las denominaciones.

En cuanto al contenido de los sitios, por el momento no existe regulación alguna. Quienes están en contra de todo condicionamiento, alegan que cualquier intento de regulación sería discriminación.

Como en todo lo que se refiere a Internet, también en este terreno estamos aprendiendo sobre la marcha.



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